Tenemos el placer de anunciar que el prestigioso grupo de charlas Tedx nos ha invitado a tocar en su evento anual en Tarragona! Este año todo girará alrededor de la idea de «Batec», latido en catalán. Os dejamos la presentación de la charla extraída de la página de Tedx Tarragona:

(traducido)

En el mundo hay más de 8.000 millones de corazones humanos latiendo en este preciso instante. Corazones que, ahora mismo, en lejanas latitudes estarán marcados por el ritmo lento de la noche; mientras que otros, impulsarán cuerpos al frenético ritmo circadiano que marca la luz de las ciudades. En el próximo minuto miles de coros estarán aprendiendo a latir y otros, sin desearlo, sentirán que van silenciándose poco a poco. La vida es este lapso de tiempo marcado por la percusión batiente de los latidos de este tambor interno llamado corazón.

Más allá de este fascinante órgano, con su imprescindible función física, un latido simboliza la profundidad de las emociones del ser humano. Porque no olvidemos que las emociones y la expresión de las mismas a través del lenguaje son aquello que nos diferencia de nuestros compañeros de viaje al planeta, los animales.

¿Y qué relación hay entre el órgano físico y la emoción? Sencillo: el latido de muchos de estos corazones se acelerará por el miedo paralizante en aquellos lugares en que el horror y la guerra sea el escenario de sus vidas. Mientras que en otros confines, en los cuales nacer sea toda una fortuna, los corazones latirán con el ritmo alegre que marca el compás de la esperanza. Mientras tanto algunos corazones, gélidos como la Antártida, vivirán sus vidas hacia las emociones; otros, cálidos como el trópico, se dejarán atrapar cada día por un arcoíris de delirantes sentimientos. Los de este otro “corazón” situado en el sistema límbico que, guiado por las emociones más profundas, nos lleva a tomar decisiones más allá de la razón. Un corazón que, quién sabe si dirigido por el miedo, la rabia, la ira, la agresividad, la alegría o quizás el placer, nos hará actuar y relacionarnos de una manera u otra con nuestros semblantes.

Y esto es el que queremos compartir este año al TEDx Tarragona: latidos de diferentes intensidades que cada uno, con su ritmo, su cadencia y su color puedan perpetuar el sonido de sus ideas a nuestra comunidad.

22